¿Por qué nos cuesta iniciar una terapia psicológica?

¿Cuantas veces habéis dicho «más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer»? ¿Os habéis parado a pensar en qué momentos habéis dicho esto? Estoy segura que ha sido en momentos donde se acercaba un cambio (ya sea personal o profesional, ya fuera por una decisión propia o de otra persona) cuyas consecuencias te influían de alguna manera.

Cambio, Love it, fear itRecordando esos momentos, ¿creéis que estabais sintiendo miedo? Es muy probable que así fuera, estabais sintiendo miedo al cambio.

Este sentimiento de miedo es muy común, pues el cambio implica desconocido, y lo desconocido, la incertidumbre genera inseguridad y al sentirnos así queremos volver corriendo a lo que ya conocemos, aunque esto no nos esté haciendo bien.

Esta es una de las razones por las que muchas personas que se están sintiendo mal posponen ir a terapia, porque… ¿qué se hace en terapia? Nunca hemos ido al psicólogo, y no es como un médico al que vas incluso antes de nacer… ¿Qué vamos a hacer allí? ¿lo vamos a pasar mal? ¿Va ha poder realmente ayudarme en a resolver mis problemas y a sentirme de nuevo bien? o incluso ¿a sentirme bien por primera vez en mi vida?

Ir al psicólogo no significa ir a pasarlo mal, nosotros no os vamos a hacer daño, quizás durante las sesiones aparezcan recuerdos dolorosos, y para esos momentos estaremos ahí con vosotros ayudándoos a procesarlos, a darles sentido y a colocarlos de tal manera que dejen de ser molestos.

Hay otra frase que se escucha en relación al malestar emocional, «el tiempo lo cura todo», y muchas veces esto no es así, solemos dejar que el tiempo vaya pasando, pero al hacer esto, lo que el tiempo hace es justo lo contrario; enquistar el problema, llevándolo hacia abajo como si fuera una espiral, hasta que se hace insoportable, y entonces muchos recurren a la medicación, la cual no hace más que enterrar esos problemas debajo de la alfombra.

No necesito ir a un psicólogo para solucionar mis problemas, soy autosuficiente, y fuerte.​ En esta sociedad en la que vivimos aún existe la creencia de que pedir ayuda es un signo de debilidad, que si no eres capaz de resolver tus problemas tú solo/a puede que no seas válido, o fuerte…. Sin embargo, muchas veces pedir ayuda es más bien un signo de valentía, aceptar que no se es perfecto, de aceptar que hay otra manera de hacer las cosas, de aceptar que se tiene un problema, requiere un acto de coraje, y se requiere aún más valor cuando se decide afrontar los problemas de raíz.

Pensando ahorroOtra razón que quiero exponer y que suele ser muy común entre la mayoría de la gente: El precio. Existe la creencia de que los psicólogos somos caros (para saber la explicación a esta pregunta ver mi artículo «¿Cuanto cuesta usa sesión de terapia?») y puede que para aquellos que no son del gremio se lo parezca, pero no somos más caros que un dentista, o un fisioterapeuta, ambas profesiones son sanitarias y no cubiertas por la seguridad social. Un psicólogo no te podrá decir con exactitud cuántas sesiones necesitarás para volver a estar bien contigo mismo/a pero se deberá comprometer contigo para utilizar el mínimo número de sesiones necesarias para ayudarte a superar tu problema.

La terapia es un camino hacia un conocimiento profundo de uno mismo. Es un camino para dejar de vivir la vida en el modo automático, y empezarla a vivir con curiosidad hacia lo que somos, hacemos, sentimos, pensamos, elegimos… dirigida a resolver las dificultades y problemas psicológicos y emocionales que no nos están permitiendo disfrutar de nuestra vida.

La terapia es una inversión a largo plazo, pues los beneficios durarán para el resto de tu vida.

Leave a reply